Curanderos Shipibo
La Comunidad Shipibo consiste de cerca de 24,000 personas que viven en más de 110 aldeas comunidades concentradas en la región de Pucallpa ubicadas al norte y al sur de la ciudad de Pucallpa. Las comunidades Shipibo están mayormente situadas a lo largo del Río Ucayali y cerca de lagos en herradura. El Río Ucayali se une al Río Marañon para formar el Río Amazonas, el río más largo y más grande del mundo. Los Shipibo son principalmente artesanos, cazadores y pescadores y algunos practican la agricultura roza-tumba y quema. Sus herramientas principales son los machetes y las lanzas. Prácticamente ninguna de las aldeas Shipibo tiene electricidad. El contacto con el mundo moderno (incluyendo el gobierno del Perú) – ha sido esporádico durante los últimos tres siglos y casi inexistente antes de eso. Los Shipibo se destacan por una cosmología rica y compleja, que está directamente relacionada al arte y a los artefactos que producen. Han sido blanco constante de los misioneros cristianos desde su contacto inicial a finales del siglo 17.
Las mujeres Shipibo elaboran bisutería y textiles, pero probablemente son mejor conocidas por sus cerámicas o alfarería, decorada con patrones geométricos en forma de laberintos en rojo y negro. Como todas las otras poblaciones indígenas de la ribera del Amazonas, los Shipibo están amenazados por fuertes presiones de influencias externas tales como la especulación petrolera, la tala, el tráfico de drogas, la urbanización y los misioneros.
Pese a estar en contacto por más de 300 años con los europeos y los peruanos y a la conversión de muchos Shipibo al cristianismo por misioneros durante la década de los 50 y 60, la tribu Shipibo mantiene una fuerte identidad tribal reteniendo muchas de sus tradiciones y creencias prehistóricas y chamánicas. La principal entre sus tradiciones es la ceremonia Ayahuasca (Banisteriopsis caapi), que podría decirse que es la más antigua, tradicional y comercialmente impoluta.
La Ayahuasca es normalmente representada por los artesanos Shipibo, que son famosos por sus intrincados diseños en su cerámica y sus coloridos tejidos que muestran su cosmología basada en la Ayahuasca. Los diseños geométricos utilizados por los artesanos Shipibo son bastante originales. Como es de esperar, su cerámica fue muy simple en el inicio y fue usada como contenedores para preservar la comida. Con el tiempo, la cerámica y los diseños se han hecho más y más complejos. Los diseños sofisticados y los patrones geométricos de las cerámicas pasan de una generación de artistas a la otra. Las piezas son extremadamente suaves y livianas y su técnica es totalmente hecha a mano sin el uso de tornos. La forma de arte de los Shipibo es poco comprendida por el mundo exterior. Para los artistas, no es algo que se les enseña, sino que se inspiran para crear sus patrones característicos. Las mujeres, más que los hombres en la aldea, son las artistas. Por lo general las mujeres trabajan juntas para producir una pieza. Cada una de las mujeres parece movida por el mismo espíritu artístico y una mujer puede interrumpir su trabajo y asignar a otra mujer en la aldea para completar una pieza en particular. Cuando la obra de arte está terminada, la pieza que resulta parece hecha por un solo artista. Esto es realmente arte comunal en su mejor expresión.
Los Shipibo consideran la ceremonia Ayahuasca como arte, así que, aun cuando hay hombres Curanderos, son las mujeres que a menudo son escogidas para los ancestrales Icaros a ser transmitidos y son ellas las principales intérpretes en las ceremonias, transmitiendo a través de sus cantos ceremoniales mágicos su protectora energía femenina de madre, sus almas y corazones.
Hay muchas teorías acerca del significado de los complicados y únicos patrones geométricos de los Shipibo. Algunos antropólogos los consideran una antigua forma de lenguaje; otros plantean como hipótesis que los patrones representan una cartografía de los ríos del Amazonas. Algunos incluso creen que los patrones representan las formas de la Anaconda. Pero mientras los antropólogos no se ponen de acuerdo sobre el significado, los amantes del arte pueden apreciar los hermosos diseños, las suaves curvas y la prístina pero original imagen de los diseños Shipibo. Una parte de sus diseños también viene de su mitología:
Dios creó a Bari, el Sol, y Use, la Luna, para siempre viajar a través del cielo sin nunca encontrarse pero Bari decidió apurarse para poder besar a Use. De su encuentro apasionado nacieron los moradores de la selva cuando un relámpago abrió las entrañas de Use y siete niños descendieron por una fulgurante escalera a la tierra.
Estos niños sagrados descubrieron el fuego, inventaron las flechas, enseñaron al hombre a usar sabiamente las frutas y los animales de la selva, y también a hacer cerámica. Ellos se esparcieron a través de la selva y se convirtieron en los antepasados de todas las tribus existentes del Amazonas. Cuando su trabajo hubo terminado, ascendieron nuevamente a los cielos y su padre Bari, el Sol, los transformó en siete brillantes estrellas que forman la constelación de "Huishmabu”.
Esta constelación y su mitología son también reproducidos a partir de memorias ancestrales en la cerámica Shipibo y en bellamente bordados tejidos. Sus prioridades son muy diferentes de las nuestras. Para ellos la familia y las personas vienen primero, los objetos y productos vienen después. Sonrientes en sus chozas, rodeadas por sus familias, las mujeres Shipibo trabajan duramente en la fabricación de la cerámica y textiles, pero siempre encuentran tiempo para acariciar a sus niños, para atenderlos, para chismosear con otras mujeres y para reír. La mayoría de los Shipibo vive al sur de Loreto y al norte de Madre de Dios, en la región de Ucayali. Los Shipibo ocupan el 40% de la parte Baja de la selva. Para hacer uso racional de las escasas tierras cultivables, los Shipibo no viven en grandes asentamientos, sino que más bien se esparcen a lo largo de los bancos de los ríos en grupos de no más de 40 familias. Estos grupos se mantienen comunicados entre sí viajando por los ríos y muy pocos de ellos tienen acceso a la carretera. Cada grupo familiar forma una comunidad nativa, una organización que sigue una tendencia de cooperación. Los Shipibo eligen democráticamente a su cabecilla de grupo tradicional como líder formal. Las diferentes comunidades Shipibo se relacionan entre sí horizontalmente y están extremadamente orgullosos de su identidad, mostrando siempre su apoyo y solidaridad a otros Shipibo.
TierraMítica está apoyada por toda la comunidad de curanderos Shipibo y nuestras Maestras vienen de muchas diferentes comunidades de la profundidad de la selva, organizadas y asistidas por Aroldo Rojas. Cada varias semanas, ellas regresan a sus aldeas y familias para hacerse cargo de sus asuntos domésticos, se renuevan y descansan. Son reemplazadas sin problemas por compañeras Maestras, en la misma exacta manera de intercambiabilidad que usan para practicar su arte tradicional. Son acompañadas por la asombrosa voz, energía y experiencia de Reuben, nuestro líder de ceremonia, un increíble Curandero que posee un profundo conocimiento de las Plantas Maestras y de los espíritus de la selva.







































