PDFImprimirCorreo electrónico

 

Cómo prepararse

Para comenzar, es importante empezar a limpiarse antes de venir a TierraMítica cambiando los hábitos de alimentación. Se sugiere comenzar una dieta sin sal, pimienta, especias, jengibre, azúcar, grasas animales, carnes rojas y de cerdo, productos lácteos, alimentos añejados y curados y fruta pasada de madura (de hecho, cualquier cosa que contenta tiramina). Evitar el alcohol y las drogas incluyendo la marihuana y los dulces. Esta dieta debería comenzarse de 1 a 3 semanas antes de la llegada,  mientras más prolongada mejor. Sugerimos comenzar reduciendo las cantidades y pasar gradualmente a un régimen más estricto. Como mínimo absoluto hay que limpiarse por un mínimo de 2 – 3 días antes de venir, para por lo menos minimizar la purga y la incomodidad durante las ceremonias.

Cualquier antidepresivo, tranquilizante, somnífero es no solamente incompatible con la ingestión de plantas medicinales sino que puede ser peligroso para la salud, por lo tanto deberán dejarse de tomar por lo menos cuatro semanas antes de la llegada. Deberemos ser informados de cualquier medicación que se ingiera regularmente y se deberá consultar con el médico tratante para aclarar cualquier duda que pudiera surgir. No se deberá ingerir plantas medicinales si existe un historial de problemas cardíacos y/o hipertensión. También deberemos ser informados y consultados si la persona está siendo tratada o ha sido tratada en el pasado por desórdenes mentales. Todo esto no quiere decir que la persona no debe venir, solo significa que deberemos estar al tanto de ello con anticipación.

El embarazo así como la lactancia no son compatibles con Ayahuasca. Hay que evitar la actividad sexual (incluida la masturbación) durante por lo menos 2 días antes de venir, pero lo mejor (pero no necesario) sería  una abstinencia de 1 – 3 semanas, al igual que la duración de la dieta.

La segunda y más importante parte de la preparación es decidir y meditar sobre la intención principal, la intención por la cual se está viniendo al centro. Esto es especialmente importante si se asistirá a un Viaje Mítico. Un buen método para decidir sobre la intención inicial y principal es preguntarse: “Si yo tuviera la oportunidad de lograr una respuesta completa a una pregunta, ¿cuál sería esa pregunta que más me liberaría, fortalecería y me permitiría visión para mi vida?”

Hay que evitar las preguntas “¿Por qué?” que nunca ayudan ni importan en realidad y hay que usar una pregunta de “¿Cómo?”. Por ejemplo no hay que decir “¿por qué no soy capaz de...?” Una vez que se sepa la más importante pregunta que necesita ser contestada, hay que construir fuertemente la intención en torno a hallar esta respuesta convirtiéndola en la razón fundamental del viaje de cada quien. Si se encuentra otra pregunta más importante en el camino, no hay que dudar en cambiar, pero hay que cerciorarse de que no sea una tendencia a fluctuar ni una falta de compromiso en el logro de la intención.

Hay que tratar de no asumir compromisos serios ni de obligatorio cumplimiento para la vida antes de este viaje porque todo puede cambiar y ¡probablemente así será!

/