Cómo comenzó todo
Todo comenzó como un sueño, el de emprender un viaje en barco, navegar por el Río Amazonas, hacer ceremonias Ayahuasca al estilo tradicional Shipibo en la selva virgen, al aire libre, debajo del estrellado cielo, con la guía de una multitud de mujeres maestras Shipibo que nos envolvieran con su energía femenina de Abuela en vez de la usual guía única masculina de un Ayahuasquero.
El sueño era reunir amigos que estuvieran transitando por un sendero espiritual similar y pasar los días practicando yoga, manteniendo discusiones filosóficas y analizando nuestras experiencias nocturnas para ayudarnos mutuamente a conectarnos con la Abuela. Adentrarnos profundamente en las entrañas de la Tierra Madre en su más pura manifestación, la Amazonía, el pulmón de la Tierra. Iba a ser un verdadero Viaje Mítico, un asombroso viaje interior y exterior.
Y resultó ser demasiado bueno para guardárnoslo para nosotros así que decidimos compartirlo con quien realmente quisiera estar allí. Se suponía que sería un asunto de una sola vez, pero resultó ser tan extraordinario, tan mágico y especial que tenía que haber otro y después otro. Cada Viaje Mítico alcanzaba nuevas dimensiones y presentaba nuevos retos, nuevos mensajes y nuevas introspecciones y las vidas de la gente estaban cambiando, el Viaje nos estaba mutando en seres nuevos, felices.
Durante el proceso nació y creció una profunda conexión entre los Argonautas del Viaje y los sanadores Shipibo, hasta que se construyó un maravilloso puente que unía las antiguas tradiciones con las culturas occidentales. Los Argonautas nuevos podían penetrar rápida y fácilmente a las partes más profundas de sus almas, aprovechando el conocimiento colectivo acumulado durante Viajes pasados y usando los mapas del alma y mensajes de luz guías adquiridos en el pasado. Aprendimos acerca del poder de intención, fuimos enseñados por la Abuela a ofrecer herramientas para lograr viajes seguros y los Viajes estaban cada vez un peldaño más arriba y eran cada vez más poderosos que los anteriores.
El Viaje Mítico se llevó a cabo siempre sin fines de lucro. Nunca fue un negocio y más bien muchas veces sus costos sobrepasaron las retribuciones de los Argonautas, especialmente debido a que siempre estuvo abierto a recibir personas que no tenían fondos o podían ofrecer solo una fracción de los costos.
Después del sexto, fue evidente que el Viaje Mítico era demasiado valioso para dejar de realizarlo; muchos Argonautas volvían por segunda, tercera o cuarta vez, trayendo consigo a sus hermanos, hermanas, enamorados, amigos. El Viaje tenía que hallar un hogar que lo albergara; un lugar que proveyera una base para seguir ofreciendo estos dones preciosos. En esta Era en la que tantas personas alrededor del mundo estaban tomando Ayahuasca y otras plantas medicinales bajo circunstancias dudosas sin ninguna comprensión del proceso, ningún apoyo real y algunas veces con medicinas de calidad dudosa, era imperativo que existieran lugares donde las personas pudieran experimentar los dones con el debido apoyo y guía. Y así se convirtió en una visión inspiradora y también una necesidad la creación y existencia de un lugar donde los dones del Viaje Mítico pudieran pasársele a más y más personas.
Por esto, fundamos TierraMítica. Y le hemos añadido todo lo que podíamos haber soñado; un experto herbalista, para que nos ayude y conduzca Dietas que nos permitan obtener los beneficios de todos los tesoros medicinales de la selva, un lugar hermoso y mágico y todo lo demás que podríamos imaginar para resaltar la belleza y perfección que ya existen allí.







































